domingo, octubre 15, 2006

El dia de los muertos





El día de los muertos En México, todos los años es lo mismo, muchas personas reunidas celebrando y conmemorando. Música festiva, comercio y show por doquier. Es tanta la gente que llega a la fiesta de los muertos, que estaba segura que sería el escondite perfecto. Entre la muchedumbre creí estar mas segura. Cambié el ritmo de mis pasos. Gocé volverme invisible. El sudor de mi cuerpo era la sensación de lo intangible. Justo en el momento que empecé a tranquilizarme, volví a sentir tras de mi a ese descuerado perseguidor, quise gritar y así arrancar a todos aquellos bueyes ciegos que me rodeaban y que nada hacían. Mandarlos lejos en la onda expansiva de mi grito, volar sus cabezas, que una vez en el piso, recogería y ordenaría. Tan lindos y callados, celebraría mi día de los muertos. Otra vez se aproximó a mí. Quise voltear y no pude. Su olor a tabaco me paralizaba, volviendo cada vez más pesado mi cuerpo virgen, que sostenía por el hombro su pipa dorada. Su resplandor crepúsculo anunciaba que había sido la elegida. Sentí su roce intruso por la espalda y tome todas las cabezas que había reunido y se las tiré con fuerza acaso arrancaría su olor a descomposición; seguro llevaba días sin comer y los restos de último placer, los llevaba aun entre los dientes, como único y preciado objeto de su propiedad. Tomó mi mano. Y me pareció una serpiente que aprieta lenta y venenosa. Gritaba a mi oído que yo estaba sola. Todos los sin cabeza se abalanzaron sobre mi y oprimida, ayudaron a ser mordida. Ya no hubo más pasos. Estaba atrapada por la descomposición y rodeada de decapitados.


1 comentario:

mi_supernova dijo...

MHHH, como la mayoria de las veces mi cabeza de choclo no alcanza a comprender todo lo escrito, porque soy una nerda!!!!
pero yo ya estoy muerta y no quiero un día...